diumenge, 28 de novembre de 2010

Quan les aparences enganyen




El autor Paulo Coelho presentó hace un tiempo a sus lectores el perfil de tres líderes mundiales que vivieron en la misma época, y se preguntaba si es posible elegir el mejor de ellos a partir de ciertos datos de su vida y hábitos.
Los resultados son ciertamente sorprendentes y nos demuestran que las apariencias engañan.
¿Cuál de estos 3 líderes es mejor?:

Candidato A: tuvo contacto con curanderos, consultaba a astrólogos con frecuencia. Tenía dos amantes. Su mujer era lesbiana. Fumaba mucho. Bebía de ocho a diez martinis por día.

Candidato B: no conseguía mantenerse mucho en el mismo empleo debido a su arrogancia. Dormía hasta el mediodía. Fue consumidor de opio en su época de colegial, y siempre fue considerado un mal alumno. Bebía una copa de coñac todas las mañanas.

Candidato C: fue condecorado como héroe. Era vegetariano. No fumaba. Tenía una disciplina ejemplar. Bebía una cerveza muy de vez en cuando. Permaneció con la misma mujer en sus momentos de gloria y en sus momentos de derrota.


¿Y cuál es la respuesta?
A: Franklin Delano Roosevelt
B: Winston Churchill
C: Adolf Hitler

Cuando leí este ejercicio, cuyo resultado me sorprendió mucho y me alertó sobre el papel de los prejuicios sociales, recordé 2 historias similares:
• conocemos personalmente un chaman de modales poco ortodoxos que es muy criticado por los puristas de la espiritualidad y la alimentación porque bebe Coca-Cola, fuma diferentes plantas y disfruta con los helados y otras vicios gastronómicos
• Gurjieff ponía a prueba a sus discípulos a veces practicando él lo contrario a lo que predicaba (por ejemplo, cogiendo una gran borrachera u otros comportamientos cuestionables). Algunos se alejaban de él decepcionados, creyendo ver falsedad en su Maestro y otros aprendían la lección de separar las verdaderas enseñanzas del mensajero
Desde luego, el texto de Coelho da para muchas reflexiones. En su blog él se centra en analizar la diferencia entre líderes idealizados o guerreros de la luz, pero nosotros extraemos los siguientes 5 mensajes:
1. Moral y Ética son conceptos bien diferentes. La moral es cultural y totalmente cambiante por época o lugar y la Ética responde a Leyes Universales perennes. Lo que se consideraba inmoral en la época victoriana ahora es hasta puritano. Cuando juzgamos a cualquier persona por transgredir las normas establecidas socialmente, hay que intentar ir más allá y ver qué sentido tienen esas normas
2. Los comportamientos privados pertenecen a la intimidad de las personas y en el caso de las personas públicas, y, mientras no hablemos de temas graves -como que el exceso de alcohol afecte a sus decisiones colectivas-, deberían quedarse en el terreno de lo personal
3. La perfección no existe y normalmente la sociedad espera líderes supra-humanos que personifiquen todas las virtudes, pero casi todos tienen un lado oscuro. Más que buscar el “mejor pastor”, podríamos también emplear nuestra energía en trascender el rebaño y buscar nuestro propio camino
4. Nos hemos vuelto muy radicales en el afán de crecimiento personal y perfeccionamiento de nuestros hábitos de vida y volver a la mesura y el equilibrio viene bien. No se hunde el mundo por incumplir nuestras propias normas de vez en cuando.
5. “POR SUS OBRAS LES CONOCERÉIS”. Cuando quitamos la propaganda, el brillo y la careta que todos llevamos puesta, lo que queda es el resultado de nuestras acciones. En el ejemplo esto se refleja muy bien: ¿de qué le sirvió al mundo la disciplina y sana vida física de Hitler?
Moraleja: las apariencias realmente engañan y con determinados prejuicios no vamos a buen puerto…

http://www.elblogalternativo.com/2010/04/08/%c2%bfcual-de-estos-3-lideres-es-mejor-cuando-las-apariencias-enganan/

1 comentari:

Miquel ha dit...

Gurjieff ..ese gran desconocido ¡¡¡ Se debería de leer "A la luz de la tradición", se entenderían muchas cosas, aunque yo me inclino por su discípulo Ouspensky, y sus "Fragmentos de una Enseñanza desconocida ", verdaderamente libro de mesita de noche . Salut