dissabte, 19 de setembre de 2009

El laberint més complicat

3 comentaris:

perico consorte ha dit...

Tienes razón.
A veces la felicidad está en un vino de la casa, un cava en su punto de frío y en una magnífica compañía en torno a una mesa con viandas de la tierra.

Bolero ha dit...

Totalment d'acord. Gràcies.

Miquel ha dit...

La felicidad es aquello que buscamos, que muchas veces tenemos y que no nos damos cuenta hasta que lo hemos perdido, ( o algo similar).
A Teresa, 32 años juntos...


En un salón oscuro, al fondo de mi mente
existe una vaguada que la bordea un rio.
De noche, muy de noche, se nota que hace frio
más brotan de mis poros sudor intermitente.

En muchas ocasiones denoto que el relente
entumece los huesos y nublan mis sentidos,
reseca la garganta, cercena los oidos,
me rasga el corazón, me deja sin simiente.

En un salón oscuro, al fondo de mi mente
tengo puestas dos sillas entremedio una mesa
por si llega el final y hay que estar preparados.

No sea que me encuentre la "Parca" y de repente,
se me lleve de pronto sin besar a Teresa
como la primera vez, igual de enamorados.