dimarts, 19 de maig de 2009

Diàlegs curts d'en Borges


En una entrevista, en Roma, un periodista trataba de poner en aprietos a Jorge Luis Borges. Como no lo lograba, finalmente probó con algo que le pareció más provocativo: "¿En su país todavía hay caníbales?" - "Ya no - contestó aquél -, nos los comimos a todos



Borges y un escritor joven debatiendo sobre literatura y otros temas. El escritor joven le dice: "Y bueno, en política no vamos a estar de acuerdo, maestro, porque yo soy peronista". Borges contestó: "Cómo que no? Yo también soy ciego".


En 1975, a los 99 años, muere Leonor Acevedo de Borges, madre del escritor. En el velorio, una mujer da el pésame a Borges y comenta: "Peeero... pobre Leonorcita, morirse tan poquito antes de cumplir los 100 años. Si hubiera esperado un poquito más...". Borges le dice: "Veo, señora, que es usted devota del sistema decimal".



En la pausa de un acto cultural, el novelista Oscar Hermes Villordo acompañó a Borges al baño, situado en un primer piso al que se llegaba por una empinada escalera de madera. Cuando volvían, Villordo notó que Borges descendía los escalones demasiado rápido y, temiendo lo peor, le preguntó:"¿No deberíamos ir más despacio?" "Pero no soy yo - aclaró Borges -, es Newton."



Una revista de actualidad reúne a Borges con el director técnico César Luis Menotti. "Qué raro, ¿no? Un hombre inteligente y se empeña en hablar de fútbol todo el tiempo", comenta Borges más tarde.

Borges firma ejemplares en una librería del Centro. Un joven se acerca con Ficciones y le dice: "Maestro, usted es inmortal". Borges le contesta: "Vamos, hombre. No hay por qué ser tan pesimista".



Roma, 1981. Conferencia de prensa en un hotel de la Via Veneto. Además de periodistas, están presentes Bernardo Bertolucci y Franco María Ricci. Borges, inspirado, destila ingenio. Llega la última pregunta. "¿A qué atribuye que todavía no le hayan otorgado el Premio Nobel de Literatura?" - "A la sabiduría sueca".



Una mañana de octubre de 1967, Borges está al frente de su clase de literatura inglesa. Un estudiante entra y lo interrumpe para anunciar la muerte del Che Guevara y la inmediata suspensión de las clases para rendirle un homenaje . Borges contesta que el homenaje seguramente puede esperar. Clima tenso. El estudiante insiste: "Tiene que ser ahora y usted se va". Borges no se resigna y grita: "No me voy nada. Y si usted es tan guapo, venga a sacarme del escritorio". El estudiante amenaza con cortar la luz. "He tomado la precaución", retruca Borges, "de ser ciego esperando este momento"

5 comentaris:

Miquel ha dit...

Perdona...perdona...pero...no se debería morir uno sin haber leído "Los teólogos", narración que está incluida en el Aleph..., siempre y no se porqué, en las dos versiones que he leído el libro, está ubicada en la página 33. Las cruces rúnicas...la rueda y la serpiente desplazan la cruz...la secta de los Monótonos o Anulares...El tiempo no tolera repeticiones...La tésis del tiempo circular ( en la que creo a pies juntillas). El libro duodécimo Civitas Dei...Aureliano, en su papel de ortodoxo y esta religión en su papel de cruz. Juan de Panonia...Sísifo ( o el volver a empezar). Las discusiones con los histriones o especulares o abismales o cainitas...El Zohar, o lo mismo que escribió Cattiaux en "El mensaje Reencontrado" ( libro que no se debería tampoco escapar de tus manos), . El Mateo 6:12 ( para repetición de la jugada). La gran esfera de hierro con la que cargó el herrero de Aventino...y la sola persona que formaban todos, aborrecedor y aborrecido...Solo hay que leer, leer y leer...y a Borges mas...

Bolero ha dit...

Ets una biblioteca en potes.M'has d'explicar la teoria del temps circular.

Miquel ha dit...

Me has de perdonar, pero lo mas exacto y lo que menos te puede inducir a error están en una página que te la he pegado. leé con tranquilidad y atención :....Borges define la teoría del tiempo circular de tres modos fundamentales: El primero se le atribuye a Platón, quien en su trigésimo noveno párrafo del Timeo, declara que los planetas, equilibradas sus diversas velocidades, regresan al punto inicial de partida, cumpliendo así un año perfecto o platónico. Una vez transcurrido este periodo cíclico planetario, la historia de la humanidad se repite de manera idéntica. El segundo modo se le imputa a Nietzsche, quien sostiene que el mundo está compuesto de un número desmesurado pero finito de átomos y, por lo tanto, es incapaz de un número infinito de variaciones; en otras palabras, el universo tiene que repetirse una vez alcanzado el número de las posibles variaciones o permutaciones. El tercer modo de interpretar las eternas repeticiones y el manejado por Borges es la concepción de ciclos similares y no idénticos.
Borges, en muchos de sus cuentos, diseña su ficción a partir de esta última hipótesis metafísica del tiempo cíclico, según la cual, los hechos de la historia se repiten una y otra vez de manera similar. Esta teoría le sirve así para explicar algunos acontecimientos humanos y secretos del universo; como también, para crear, en cada trama, un mundo donde reinen los juegos especulares, las correspondencias y las equivalencias.
Uno de esos espectaculares mundos lo constituye sin duda alguna “El inmortal” (1) (cuento incluido en El Aleph, 1949), donde Borges alude al inquietante concepto de la inmortalidad derivado del tiempo cíclico. Con esta alusión, Borges pretende desmitificar la concepción de inmortalidad personal o individual, para luego concretar que ésta es una falacia; pues lo único inmortal son las repeticiones de vivencias y hechos que son posibles gracias al recuerdo. Según Sócrates, “el recuerdo de la semejanza de un objeto con otro cualquiera, debe proceder de una existencia posterior, pues solo así se atiende que la idea de igualdad esté dentro de nosotros” (2).
Desde el mismo epígrafe del cuento, cita tomada de los Ensayos, de Francis Bacon, Borges nos introduce en la teoría de los ciclos y de la reminiscencia platónica: “No hay nada nuevo sobre la tierra y así de la misma manera como imaginó que todo conocimiento no es sino un recuerdo, del mismo modo sentenció que toda novedad no es sino un olvido” (I: 7). Borges, a través de este epígrafe, nos presenta su cosmovisión en dos planos: El metafísico y el literario.....Oservarás Esther, que siempre sale la Metafísica ( mas allá de la Fisica )por medio y que , el tiempo circular es siempre una repetición traída por los filósofos griegos, junto con la teoría de la reminiscencia de las almas ( platoniano) que a la postre adoptó el cristianismo como dogma ( la resurrección en el tiempo del fin ). Personalmente, creo que todo se repite, que cambia el continente pero no el contenido. Que en muchas ocasiones el ser humano sabe que ha pasado por aquella escena. Que sabes positivamente un hecho vivido...En esto, soy hinduista. Salvador Paniker, me lo hizo comprender...Un abrazo. Miquel

Mery ha dit...

Viniendo de Borges, no me extraña nada de nada tanta lucidez mental en sus rápidas respuestas.
Era un genio.
Voy a releerlo, que no tiene desperdicio.
Un beso

Bolero ha dit...

Buf! Miquel que complexe tot plegat!