divendres, 4 d’abril del 2008

Un poema humil i modest


Un pom de flors seques
Un somriure de complicitat
Una cançó que m’acarona
Un poema humil i modest.

Una mirada serena
Un desig errant
Una conversa sense fi
Una lluna aliada.

No són versos vestits
de somnis inútils,
són instants de màgia
que la memòria guarda.

I tot plegat per sempre més
Com la mar bressola l’arena
Com l’escorça abraça l’arbre.

4 comentaris:

  1. "Para Antonio..."también un poema humilde y modesto

    Se quedó la playa sin arena,
    el pozo seco, roto en si el futuro.
    Olvidaste el sol de primavera
    y en derredor un muro
    impedirán el florecer las eras.

    Impedirán el florecer las eras
    el hueco de tu sitio socavado,
    y en tu lugar un cúmulo de penas
    dispuestas a cogernos desarmados
    haran brotar la sangre de las venas.

    Haran brotar la sangre de las venas
    igual que brota el óxido al arado
    postrado esquinero en la vereda,
    pensando en lo que un día fue pasado
    y hoy por presente, lo de ayer no queda.

    Y hoy por presente, lo de ayer no queda.
    Se ha viciado el aire, hecho más pesado,
    igual de pesada se nos hará tu ausencia.
    Dejaste en tu lugar un sitio abandonado.
    He de tenerte siempre en mí conciencia.

    miquel...

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  2. Felicidades por tu poema y felicidades por el de "Miquel"...dos cracks...con esa competencia mejor me retiro a meditar.

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  3. Hoy, uno de mala leche...para variar, porque soy así..porque no pienso cambiar...porque yo hago la guerra conmigo mismo...

    Solté comba, aflojé el hilo de mí vida,
    desgrané pormenores, ( que uno siempre tiene
    en la cuenta de entradas y salidas ),
    y puse en la balanza del que va y del que viene

    lo que fuí, lo que soy y lo que fuere.
    Y si pendiente del cobro todavía
    queda alguna factura que debiere,
    abónala en mí nombre, que a fe mía

    he de pagarte con creces; y aquel día
    pensarás donde estás, lo que haces y quien eres
    y a cuanto asciende la deuda contraída.

    Ya de sobras sabemos lo que quieres.
    Yo me marcho, pues hay otras medidas
    que la vara de medir, que tu sostienes.

    miquel

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  4. Poema de la meditación...o a mí hijo...



    Eres como el hijo
    que siempre me hubiera gustado
    tener...
    Amén

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